No te alejes | Escritos a un amor no posible XIII

Desnudo de la vida
la muerte te acobija,
me acaricias con tu frío celestial,
al fin libre de tu forma terrenal,

en sueños me visitas,
en tus brazos me sostienes,
otorgándole a mi alma lo que quiere.

Vas y vienes a tu antojo,
dejando mi cuerpo en trozos,
lleno de ti,
vacío de mí.
¿por qué entre mis dedos vives
y en mi cuerpo mueres?
No te alejes,
ya mi ser
también muere.

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